Hay que andarse con mucho ojo a la hora de responder a esta pregunta. Dependiendo de quién te la haga, una respuesta afirmativa puede implicar que te gusten grupos como Blink-182, Sum 41 o cualquiera de esas bandas con pose de 'la cheerleader es mi novia porque soy el quarterback del instituto'. Y eso NO es punk. Punk es Ramones, Sex Pistols, The Clash. Punk es una manera de ver la vida que murió con Joey Ramone.
Mucha gente defiende que The Offspring o Green Day al final hacen el mismo tipo de música que hacían los Ramones o los Sex Pistols, pero ahí es donde se equivocan, en calificarlo sólo como música. Y el punk fue mucho más que eso, sin llegar a ser un movimiento social o revolucionario, pero, sin duda, fue mucho más que música.
There is no future
El movimiento punk surgió a mediados de los 70 con un claro mensaje: No hay futuro. Una visión pesimista del mundo que se veía reflejada en las letras de las canciones. Canciones simples, sobre temas simples que no hablaban del mañana si no era por medio de una revolución obrera. Cantaban sobre lo que podías hacer hoy, sin ir más allá de sexo, drogas y música (‘Now I wanna sniff some glue’, The Ramones). También cantaban sobre la clase obrera (‘Charles’, The Skids, ‘Kill the poor’, The Dead Kennedys) o llamaban a la revolución (‘God Save the Queen’, The Sex Pistols, ‘White Riot’ The Clash).
No buscaban la excelencia en su música. De hecho, se trataba de hacer el mayor ruido posible, los conciertos se convertían en duelos entre los guitarristas y el bajista a ver quien era capaz de tocar a más volumen. Pero a pesar de eso, arrastraban a un gran sector de la población, especialmente en el Reino Unido y en las ciudades industriales de Estados Unidos, donde los jóvenes de clase obrera realmente tenían poco o ningún futuro.
Musicalmente, bebían de formaciones como The Stooges, New York Dolls o Velvet Undergound. Éstos podrían considerarse precursores del punk en cuanto a las letras y en cuanto al concepto de ‘tocar alto, no importa cómo’.
The saints are coming
Como en toda ‘revolución’ musical, el mensaje se disolvió y al final quedó solo la música. Los (pocos) supervivientes que quedan se dedican ahora a ganar dinero a partir de ese pasado ‘glorioso’. Sus cuasi-ideales fueron devorados por el capitalismo y los vestigios punks que restan no van más allá del divertirse e ir a hacer surf a la playa mientras se fuma marihuana.
La visión de aquellos grupos no tiene mucho sentido hoy en día, cuando a los supuestos grupos punks les promociona una mega-discográfica y sus mensajes se limitan a ‘la guerra es mala’ o ‘hay que salvar el planeta’. Mensajes loables todos ellos, pero que no vienen de una lucha real, tiran más hacia el pijo de suburbio norteamericano.
Hay que asumir que el punk es una música de otra época. Y para eso el mejor ejemplo es U2. La banda irlandesa empezó tocando temas de los Ramones y otras formaciones punk de la época, pero asumieron que ellos no podían ya pertenecer a ese movimiento y evolucionaron hacia otro tipo de música. A lo largo de los años han hecho varias versiones-homenaje de los Ramones, e incluso versionaron junto a Green Day el clásico de The Skids ‘The saints are coming’. En cualquier caso, recuerda, si suena bien, no es punk.
Tags: movimiento obrero, Punk, ramones, sex pistols
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